“Se procedió a separar a los acusados de sus funciones mediante una resolución de la Jefatura de Policía. Su situación es de disponibilidad. Estas medidas se tomaron el domingo, el mismo día en que se conoció el hecho y el lunes estas personas fueron notificadas de la disponibilidad”, señaló el jefe de Policía Julio Fernández, quien se refirió a la situación de tres efectivos policiales de la Patrulla Vial Sur, que, según la acusación, durante un control vehicular obligaron a una familia de cordobeses a realizar una transferencia bancaria de $42.000 para dejarlos seguir su viaje.
Reunión de urgencia
El uniformado aseveró que el domingo se abocaron al tema de inmediato. “Tuvimos una reunión de urgencia con el ministro de Seguridad Eugenio Agüero Gamboa, donde nos dio precisas instrucciones, que de acuerdo a lo que se había viralizado en redes sociales, se instruya de las actuaciones correspondientes procesales y administrativas. Es una causa de cohecho clavada”.
En ese sentido, Fernández aclaró que las actuaciones procesales fueron instruidas de forma directa por el subjefe de Policía Sergio Sobrecasas y que, de esa manera, fueron elevadas a la Fiscalía de instrucción de turno para que se avance con la investigación del caso.
A la mujer de un policía
Fernández señaló que hubo una investigación donde se comprobó una transacción bancaria y eso deberá ser ratificado ahora por la fiscalía. Dijo que se envió a la Justicia los datos que circulaban por redes sociales, ya que los denunciantes habían puesto el nombre de la persona a quien tuvieron que hacerle la transferencia de dinero, “la cual sería la esposa de uno de los empleados policiales. Tenemos entendido que la Fiscalía ya se comunicó con la víctima y le solicitó que haga la denuncia penal. Ahora (en Tribunales) se inicia el proceso penal sobre los tres efectivos. La fiscalía adoptará medidas que aún no sabemos”, agregó el jefe de Policía ante la consulta sobre si los acusados quedarían detenidos o afrontarían el proceso en libertad. Los tres suboficiales fueron notificados el lunes de que estaban en disponibilidad.
Situación muy violenta
Natalia Martínez y Cristian Cervantes iban en su auto cuando los paró la Policía Vial. Una vez que los agentes verificaron que los papeles estaban en orden procedieron a inspeccionar el vehículo, ahí fue cuando comenzaron los problemas.
“Detectaron una rotura en el paragolpe y nos dijeron que no podíamos circular así porque era muy peligroso. Uno de ellos se acercó a mi marido y le dijo ‘tenés dos opciones: te retengo el vehículo o pagas una multa de $ 96.000’”, contó Martínez, en diálogo con LG PLay, el programa televisivo de LA GACETA.
La mujer relató, además, que luego le pidieron que transfiera $42.000. “Cuando fui a buscar mi teléfono del auto para hacer el depósito, aproveché y les saqué una foto a los oficiales. Uno de ellos se dio cuenta y la situación se tornó muy violenta. Me quiso agarrar el celular y me opuse. Finalmente, nos dejaron ir, pero uno de ellos nos amenazó diciéndonos ‘tengan en cuenta que tenemos contactos en otros controles’”, sostuvo.
“Nosotros somos conscientes de que no deberíamos haberle entregado el dinero, pero fueron muy intimidantes y agresivos”, reconoció la turista, que debió cambiar sus planes de visita a la provincia y acortó su estadía.
Otro caso
Una situación muy similar le tocó atravesar a otro matrimonio cordobés integrado por Juan Carlos Córdoba y María Mercedes Albornoz, quienes habían viajado de urgencia a Tucumán por cuestiones de salud de un familiar.
“Nosotros habíamos salido de urgencia y no contábamos con la verificación técnica. A 500 metros del puente Monteagudo se encontraba un control. Nos pararon y nos quisieron sacar el auto, que hubiera sido lo correcto, pero un policía nos pidió que le diéramos $ 30.000 y nos dejaron ir”, relataron.